Oración de la mañana del 19 de Febrero

Señor Dios, en la frescura de esta mañana del 19 de febrero, nos presentamos ante Ti con corazones abiertos y dispuestos a recibir Tu palabra y Tu guía. En este nuevo día, deseamos reflexionar sobre el tema del servicio desinteresado, inspirados por Tu Hijo Jesucristo, quien nos enseñó a través de Su vida y ministerio el verdadero significado de servir a los demás.

Padre amado, en las Escrituras encontramos innumerables ejemplos de servicio y amor al prójimo. Nos enseñas que «el mayor entre vosotros será vuestro servidor» (Mateo 23:11). Ayúdanos a comprender y vivir la profundidad de estas palabras en nuestra vida cotidiana. Que el servicio no sea simplemente un acto que realizamos, sino una expresión genuina de nuestro amor por Ti y por aquellos a quienes nos envías.

Concede, Señor, que en este día podamos encontrar formas concretas de servir a aquellos que nos rodean, especialmente a los más vulnerables y necesitados. Que nuestro servicio nazca de un corazón humilde y agradecido, reconociendo que todo lo que tenemos y somos es un regalo de Tu generosa mano.

Te pedimos por aquellos que se sienten marginados, olvidados o despreciados por la sociedad. Inspíranos a ser para ellos un reflejo de Tu amor y compasión, recordándonos que en el rostro de cada persona, especialmente en el más pequeño y desprotegido, te encontramos a Ti.

Ayúdanos a ser conscientes de las muchas oportunidades que nos brindas cada día para servir y hacer la diferencia en el mundo. Que nuestro servicio no busque recompensas o reconocimientos, sino que sea una ofrenda agradable a Tus ojos, sabiendo que en el dar nos enriquecemos y en el servir, encontramos nuestra verdadera vocación.

Por último, te pedimos que este día esté lleno de Tu presencia y guía. Que cada acción que realicemos, cada palabra que pronunciemos, sea un testimonio de nuestro deseo de vivir según el ejemplo de Jesucristo, nuestro maestro y señor, quien vino no a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos.

Te lo pedimos en Su santo nombre.

Amén.»

«Al final del día, nuestro servicio es la melodía de nuestro amor por Dios y por Su creación»

Reflexión

Queridos hermanos y hermanas,

Hoy, al comenzar un nuevo día, quiero hablarles de un tema que es esencial en nuestra fe y en nuestra vida como cristianos: el servicio desinteresado. En un mundo que a menudo valora el éxito personal y el logro individual por encima de todo, el llamado a servir a los demás puede parecer contracultural, incluso revolucionario.

Sin embargo, este es el camino que Jesús nos señaló. Él, que es el Señor de todo, vino a servir y no a ser servido. Su vida entera fue un testimonio de amor y servicio a los demás, especialmente a los más necesitados y marginados de la sociedad.

¿Qué significa para nosotros, como sus seguidores, vivir de acuerdo con este ideal? Significa que estamos llamados a mirar más allá de nuestras propias necesidades y deseos, a estar atentos a aquellos que nos rodean y a buscar maneras de contribuir al bienestar de los demás. El servicio desinteresado no es solo una tarea para unos pocos elegidos; es una vocación para todos nosotros.

Servir a los demás no siempre requiere de grandes gestos. A menudo, son las pequeñas acciones de bondad y compasión las que tienen el mayor impacto. Un gesto amable, una palabra de aliento, una escucha atenta, pueden ser rayos de luz en la vida de alguien que está luchando.

Quiero animarlos a que, en este día y en los días venideros, busquen maneras de servir a los demás. Que este servicio no sea una carga, sino una fuente de alegría y satisfacción. Al servir a los demás, descubrimos nuestra propia riqueza interior y profundizamos nuestra relación con Dios, quien se complace en ver a sus hijos vivir en amor y armonía.

Y recuerden, queridos amigos, que en el servicio encontramos nuestro propósito más verdadero y nuestro camino hacia la verdadera felicidad. No hay mayor legado que podemos dejar en este mundo que las huellas de nuestro amor y servicio a los demás.

Para concluir, me gustaría dejarles con esta reflexión: «Al final del día, nuestro servicio es la melodía de nuestro amor por Dios y por Su creación». Que esta melodía resuene en cada uno de sus corazones y se extienda a través de sus vidas.

Que tengan un día bendecido, lleno de oportunidades para servir y amar. Dios los bendiga a todos.

Amén.

Oraciones anteriores

Oración de la noche del 11 de Abril

«Al cerrar nuestros ojos en la serenidad de esta noche, 11 de abril, nos reunimos en Tu presencia, Padre Celestial, llevando en nuestro corazón el día que hemos vivido, con …

Oración de la mañana del 11 de Abril

«En la luz refrescante de este nuevo día, 11 de abril, nos acercamos a Ti, …

Evangelios anteriores

Evangelio del día - Lecturas litúrgicas | tusoraciones.org

Evangelio del día – Lecturas de hoy 11 de Abril de 2024

Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (5,27-33) «En aquellos días, los apóstoles fueron conducidos a comparecer ante el Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó, …

Evangelio del día – Lecturas de hoy 10 de Abril de 2024

Primera lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (5,17-26) «En aquellos días, …

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *